La misión Artemis II de la NASA alcanzó un hito histórico al permitir que humanos observen por primera vez la cuenca Mare Orientale completa en la cara oculta de la Luna. Esta región, normalmente invisible desde la Tierra, nunca había sido vista en su totalidad ni siquiera durante las misiones del programa Programa Apolo, donde los astronautas solo lograron captar vistas parciales debido a la órbita y la iluminación.
La nueva imagen captada por la tripulación muestra la cuenca Orientale en el borde del disco lunar, revelando detalles que habían permanecido ocultos hasta ahora. Este avance representa un logro clave en la exploración espacial y amplía el conocimiento humano sobre la superficie lunar, en el marco del regreso a misiones tripuladas alrededor de la Luna.