La Caja de Seguro Social de Panamá enfrenta un escándalo tras detectarse un esquema en el que funcionarios simulaban pensiones para obtener dinero de forma irregular. Las investigaciones revelaron manipulación de registros y creación de relaciones laborales ficticias, incluso utilizando datos de personas fallecidas, lo que permitió generar al menos 52 pensiones ilegítimas dentro del sistema.
El fraude ha causado un perjuicio superior a 10 millones de dólares, de los cuales entre 3 y 4 millones ya habrían sido pagados. Las autoridades señalaron que se trata de un esquema organizado con participación de funcionarios y terceros, por lo que se presentaron denuncias ante el Ministerio Público de Panamá, en un caso que genera preocupación por el impacto en la sostenibilidad del sistema.