El Ministerio de Salud de Panamá (MINSA) prohibió la exigencia de certificados de salud mental como requisito para empleos, estudios o trámites administrativos, mediante una circular de la Dirección General de Salud Pública. La medida establece que estas certificaciones no podrán solicitarse de forma generalizada, salvo en casos excepcionales debidamente justificados y vinculados a funciones de alto riesgo.
La decisión busca evitar el uso indebido de evaluaciones clínicas con fines administrativos, al considerar que no tienen valor predictivo sobre el desempeño de una persona y desvían recursos de atención especializada. El MINSA instó a instituciones públicas, privadas y universidades a eliminar este requisito en sus procesos.