La Corte Suprema de Justicia de Panamá condenó al Estado panameño por su responsabilidad en el caso de envenenamiento por dietilenglicol ocurrido en 2006, ordenando el pago de indemnizaciones a víctimas y familiares. El fallo reconoce fallas en el control, supervisión y manejo de medicamentos por parte de instituciones públicas, lo que derivó en una de las mayores tragedias sanitarias del país.
La decisión forma parte de múltiples demandas por daños y perjuicios, consideradas entre los litigios más complejos en la historia legal panameña. Además, establece que el Estado deberá resarcir económicamente a quienes sufrieron secuelas de salud y a los familiares de las víctimas fatales.