El Gobierno de China rechazó las acusaciones de Estados Unidos sobre supuestas presiones a buques con bandera de Panamá, calificándolas como infundadas. A través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, Pekín aseguró que se trata de una distorsión de la realidad y acusó a Washington de intentar influir en rutas estratégicas del comercio marítimo.
El intercambio se produce en medio de crecientes tensiones entre ambas potencias, en un contexto donde el Canal de Panamá vuelve a estar en el centro del debate geopolítico. Analistas señalan que la disputa refleja la competencia por el control e influencia en el comercio global.