La Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia reiteró que la propina en Panamá es completamente voluntaria, por lo que ningún establecimiento puede exigir su pago a los clientes. La entidad explicó que, aunque algunos comercios pueden sugerir un porcentaje cercano al 10%, el consumidor tiene el derecho de decidir si lo cancela o no, incluso si aparece incluido en la factura.
La institución recordó que esta disposición está respaldada por la Ley 45 de 2007, modificada en 2016, la cual prohíbe imponer la propina como un cargo obligatorio. Además, instó a los ciudadanos a denunciar cualquier irregularidad para evitar abusos y garantizar el respeto a los derechos del consumidor.