El Órgano Judicial de Panamá emitió una directriz que prohíbe a jueces y magistrados solicitar la asignación de audiencias específicas dentro de los despachos judiciales, con el objetivo de fortalecer la transparencia, imparcialidad y equidad en la programación de los procesos. La medida establece que las audiencias deberán ser asignadas exclusivamente mediante los procedimientos administrativos y sistemas de gestión judicial vigentes.
La disposición forma parte de las acciones impulsadas para fortalecer la independencia judicial y garantizar que los casos sean atendidos bajo criterios objetivos, evitando cualquier intervención que pueda generar cuestionamientos sobre la administración de justicia. Las autoridades reiteraron que el cumplimiento de estas normas es fundamental para preservar la confianza ciudadana y asegurar procesos judiciales transparentes y apegados a la legalidad.