La Universidad Autónoma de Chiriquí enfrenta una severa crisis financiera marcada por atrasos en pagos de salarios, compromisos con acreedores y deudas con la Caja de Seguro Social. Gremios docentes y administrativos han denunciado que descuentos realizados a trabajadores no habrían sido transferidos oportunamente a distintas entidades, afectando servicios de salud y obligaciones financieras de los colaboradores.
Ante la situación, el rector interino Pedro González Beermann solicitó apoyo gubernamental y una auditoría integral para esclarecer el manejo de los recursos de la universidad. Por su parte, Anel Flores señaló que la institución enfrenta problemas de liquidez que comprometen el pago de planillas y otras obligaciones, mientras continúan las investigaciones sobre su situación administrativa y financiera.