Una serie de inundaciones repentinas golpeó la zona fronteriza entre Nepal y Tíbet, dejando víctimas mortales y alrededor de 384 personas desaparecidas, según reportes oficiales. El distrito nepalí de Rasuwa fue uno de los más afectados, luego de que el desbordamiento del río Bhote Koshi destruyera viviendas, carreteras, puentes y otras infraestructuras.
Las autoridades investigan si el desastre estaría relacionado con un deslizamiento de hielo y rocas asociado a un terremoto, que habría bloqueado temporalmente el cauce y provocado posteriormente una crecida repentina. Equipos de emergencia de Nepal, China e India participan en las labores de búsqueda y rescate, mientras las condiciones meteorológicas y el difícil acceso complican las operaciones.