La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó este martes 1 de septiembre una reforma constitucional respaldada por el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que establece restricciones para la participación de partidos de oposición en futuras elecciones. La modificación también amplía de seis a siete años los mandatos de los copresidentes y otros funcionarios electos.
La reforma deberá ser ratificada en una segunda votación prevista para enero de 2027, de acuerdo con el procedimiento constitucional nicaragüense. La medida ha generado críticas de Estados Unidos y varios países de la región, mientras Panamá retiró a su embajador de Managua.