OpenAI propuso que Estados Unidos lidere una iniciativa internacional para establecer estándares técnicos de seguridad para la inteligencia artificial avanzada, particularmente para sistemas capaces de mejorar sus propias capacidades. La compañía plantea coordinar normas nacionales e internacionales, además de establecer mecanismos comunes para medir riesgos y reportar incidentes relacionados con estos sistemas.
La propuesta se produce en medio del debate en Washington sobre el ritmo de desarrollo de la IA y la necesidad de establecer nuevas salvaguardas. Mientras OpenAI plantea que las medidas de seguridad acompañen el avance tecnológico, el presidente Donald Trump se ha opuesto a medidas que puedan ralentizar el desarrollo estadounidense frente a China. Paralelamente, funcionarios de Estados Unidos y China han acordado continuar conversaciones sobre seguridad de la IA, incluyendo mecanismos de comunicación ante incidentes.