Un fuerte terremoto de magnitud 7.8 sacudió la isla de Mindanao, dejando al menos 32 personas fallecidas, más de 130 heridos y varios desaparecidos, según los reportes preliminares de las autoridades. El sismo provocó el colapso de estructuras, deslizamientos de tierra y daños en infraestructuras, además de activar una alerta de tsunami en varias zonas costeras del país.
Equipos de emergencia continúan las labores de búsqueda y rescate, mientras miles de personas permanecen afectadas por interrupciones eléctricas, problemas en las comunicaciones y daños materiales. El Gobierno de Filipinas movilizó recursos para asistir a los damnificados y mantener la vigilancia ante las numerosas réplicas registradas tras el movimiento telúrico.